›› II Curso de Posgrado: "Ambiente, Economía y Sociedad" (2000)

›› Resúmenes de clase

›› Clases 11-20 - Desde el 21/6/00 hasta el 30/8/00

Clase 11 (21/6): Gestión pública ambiental (Mario Fittipaldi).
Después de haber visto la problemática ambiental desde una perspectiva histórica, se presentaron los actores del escenario ambiental actual argentino, tomando algunos ejemplos de municipios y eventos como el de Avellaneda y el derrame de petróleo de Magdalena. Se consideran tres clases de actores: el estado, las empresas y las ONGs o asociaciones vecinales. Luego se hace como un diagnóstico de situación en base a la problemática ambiental referida al área metropolitana y el uso del recurso agua, la localización industrial, el caso del Río Reconquiesta, los planes de saneamiento y otras consideraciones, como. p.e., la de la basura y el CEAMSE. Se hace un repaso del paquete normativo 1992-1995, generado por el Instituto Provincial de medio Ambiente, en 1993, Scretaría de Política Ambiental. Se repasa la normativa como la Ley de Radicación Industrial, la ley de residuos especiales, de residuos patogénicos, la ley marco 11.723. Se sabe que hay una superposición normativa y que las cámaras y federaciones tratan de cumplir lo mínimo posible, habiendo incluso, casos de negligencia criminal. Hay cámaras, como las curtidoras del sector sur, que son el sustento económico del poder político local y se constituyen como una máquina de impedir cualquier valoración de la cuestión ambiental que los perjudique. El CEAMSE es otro caso de tratamiento eficaz porque lo resolvió al problema de la basura, pero no eficiente porque no hay un contralor claro de lo que está pasando en el relleno de, p.e., Villa Domínico. Se llegó a la conclusión de que el voluntarismo político tiene límites y que, cuando hay problemas de salud pública, el estado tiene que intervenir o subsidiar porque no puede funcionar como empresa; en cambio hay negocios ambientales más claros, como el tratamiento de los residuos industriales, que por ser rentable, puede ser emprendido por terceros. El problema está en la deposición final de los residuos. La acción de los medios de comunicación no siempre es positiva. Se mueven con cierto facilismo político. en general son alarmistas. Sí es cierto que ayudan an generar una mayor conciencia, pero no necesariamente un mejor conocimiento de los problemas y a una modificación positiva de las conductas. Hay cuestiones muy técnicas que paracsu evaluación y determinación requieren de personal idóneo. Cada vez es más necesaria una acción educativa concertada y permanente, sin que los medios caigan en el sensacionalismo, ya que distorsionan los problemas. Esto se ve en los caso de las plantas de tratamientos de eresiduos en Zárate y La Plata y en el caso del tendido de la red de alta tensión El Chocón - Abasto. El rol sel sector científico tecnológico es manejarse con realismo para que los problemas se manejen sin agrandarlos ni minimizarlos.

Clase 12 (28/6): La cuestión ambiental y la cuestión urbana; enfoque conceptual-teórico (David Kullock).
En esta primera clase se trata la cuestión urbano ambiental desde un enfoque conceptual-teórico. La siguiente desde un enfoque metodológico-instrumental. Se aborda la historia de la cuestión urbana en primer lugar. Luego la historia de la cuestión ambiental y por último su cruzamiento. Es decir, cómo se articula la práctica del planificador urbano con la práctica del paradigma ambiental, o sea, qué posibilidades hay de una gestión ambiental en lo urbanístico? La cuestión urbana se puede rastrear desde el 6000 AC, pasando por la ciudad antigua, la medieval y la moderna. No obstante, surge como cuestión fuerte con la Revolución Industrial, cuyo símbolo técnico es la máquina de vapor y las fábricas de Manchester y Liverpool, ciudades que pasan de tener 15.000 a tener 300.000 habitantes en menos de 20 años. A esto se responde desde una postura higienista, mediante el desarrollo de la ingeniería y la medicina sanitarias; también desde una postura eminentemente planificadora al estilo de Le Corbussier; y también desde una postura que toma aportes de las ciencias naturales y sociales, pasando por los experimentos utópicos de distinto tipo. En los '50s se consolidan los planes reguladores y la experiencia del zoning. La planificación urbana tiene como respaldo un estado garante que la asume e invierte en obras públicas. Ahora hay un nuevo paradigma, más abierto, evolutivo y participativo. La cuestión ambiental surge en los '60s y se instala en la agenda internacional desde Estocolmo '72. Se considera la mala relación entre sociedad y naturaleza, reflejada en la crisis del petróleo, y el debate sobre los límites del desarrollo. A esta cuestión hay varias respuestas. Una conservacionista, otra apocalíptica, otra tecnologista y una holística. La conservacionista considera el paradigma neomalthusiano y el control de la natalidad y de la actividad industrial. La apocalíptica es un utópico retorno a la naturaleza. La tecnologista es una postura optimista que considera que la tecnología irá resolviendo todos los problemas. La holística va presentándose en forma de ecodesarrollo, desarrollo a escala humana, y últimamente, desarrollo sustentable. Se ha pasado de una postura de conflicto entre conservación y desarrollo a una de integración entre ambos valores. Cómo se cruza lo urbano y lo ambiental? No se trata de agregar un capítulo dedicado a lo ambiental ni de considerar la ciudad como un ecosistema porque no lo es, ya que los ciclos biogeoquímicos tienen un ritmo distinto de los culturales. Se trata más bien de releer ambientalmente el urbanismo, verlo como una segunda naturaleza; pensar nuestras ciudades de un modo ambiental, viéndolas como un medio biofísico que tiene una oferta y un medio social construído que tiene sus demandas en un marco jurídico-institucional y este a su vez en uno más amplio, político-cultural. Buenos Aires, una ciudad ubicada en la baja cuenca es un ejemplo de esta interfase urbano-ambiental.

Clase 13 (5/7): La Gestión Ambiental Urbana (GAU). Enfoque metodológico-instrumental (David Kullock).
En esta clase se aborda de un modo práctico la cuestión urbano-ambiental, que fue vista la clase pasada de un modo más teórico. Los problemas urbano-ambientales son abordados integrados, no como dos conjuntos separados. Suelen presentarse cuando hay un desajuste entre la oferta ambiental y la demanda social. Ellos son la contaminación hídrica, atmosférica y sonora, la degradación de suelos y de los paisajes, los riesgos naturales y tecnológicos. Abordarlos significa llevar adelante una gestión urbanística, de saneamiento, de residuos, de transporte, de espacios públicos (entendidos no sólo como espacios verdes, sino también infraestructura y equipamientos: escuelas, hospitales etc.), de la industria. Estos conjuntos integran la GAU, que puede depender de uno o más organismos de gestión; eso sí, deben estar articulados. La GAU es básica para prevenir situaciones de compromiso ambiental. Gestión indica algo muy sencillo como administrar y llevar adelante. Es operativa. La planificación, aunque el término parezca antiguo, es una instancia de reflexión sobre los posibles cursos de acción de acuerdo a objetivos establecidos. Hay que entenderla de un modo flexible, en ajuste de acuerdo a los resultados que va mostrando la gestión. La planificación tiene tres fases que interactúan: diagnóstico-propuesta-implementación o, dicho de otra manera, conocer, proponer, intervenir. En la fase de diagnóstico hay cuatro preguntas básicas: ¿cómo es? (descripción), ¿por qué? (explicación), ¿está bien que sea así? (evaluación) y ¿cómo seguiría siendo? (proyección). Esta fase tiene un marco axiológico e ideológico. La intersubjetividad supera las valoraciones parciales (i.e., participación de ONGs, técnicos, vecinos, etc.). La última pregunta es significativa porque permite visualizar cómo seguiría siendo la situación sin la intervención, mira al futuro desde el hoy como un escenario posible a partir de un corte en el presente, que es el diagnóstico que, a su vez, busca una explicación en el pasado. Por último, se comentan las modalidades de gestión y se explicita en base a gráficos el actual Plan Urbano Ambiental para Buenos Aires, cuyos objetivos son: la equidad, la diversidad de usos y la receptividad.

Clase 14 (2/8): Ecología del paisaje (Jorge Morello).
La ecología del paisaje es una nueva disciplina que estudia la heterogeneidad del paisaje a partir de las imágenes satelitales. Los paisajes son heterogéneos. Expresan la diversidad de fuerzas naturales y antrópicas que lo van modelando. La ecología del paisaje como disciplina se constituye propiamente con la imágen satelital a partir de 1980. Sin embargo, su antecedente es el uso de la imágen satelital y su aptitud sintetizadora entre 1960 y 1980; y antes la foto aérea ya desde 1934 y especialmente desde 1950. Sus iniciadores son los australianos, norteamericanos y canadienses, quienes llaman landscape ecology a esta disciplina desde 1980. En base a criterios de división discutidos por expertos de todo el país se establecieron regiones del territorio. en efecto, el territorio nacional se puede dividir en eco-regiones que son distintas de las tradicionales, ya que, por ejemplo, el norte y noreste de Corrientes forman parte dle chaco subtropical. De acuerdo a diversos criterios, estas regiones expresan restricciones y potencialidades, lo cual es muy importante tenerlo en claro a la hora de tomar decisiones en la gestión pública. Se observan imágenes de distintos paisajes. El uso de la tierra en la pampa húmeda y la pérdida de tierra apta para la agricultura a expensas de nuevas urbanizaciones (countries, barrios cerrados, etc.). El paisaje modelado por glaciación y el modelado fluvial. El chaco subtropical. Se aprecia la geometría de la intervención del hombre, las líneas rectas y cuadriculadas. Se analiza Misiones y el Parque Nacional Iguazú. Un paisaje tiene que ser comprendido. Para ello es necesario aprender a leerlo in situ y también mediante las fotografías aéreas. Los componentes del paisaje son la estructura, la función y el diseño. El hombre es un diseñador de paisajes, lo mismo que la naturaleza. Es necesario tener presente que hay elementos móviles, muy dinámicos, donde se ven los procesos de cambio, a veces en un período de tiempo breve, como por ejemplo, el cambio agrícola del maíz al zapallo y de éste al algodón en el chaco; o más extensos como la formación de deltas interiores en la cuenca del Paraná, deltas que tienen más de 500 años. Estos procesos son mapeables y pueden ser técnicamente leídos con la ayuda de las imágenes satelitales. Los elementos del paisaje son la matríz, los parches y los corredores. La matríz es la base, los parches son las acciones y procesos que lo van modificando; y los corredores son los que unen estos parches. El paisaje es dinámico, se construye y destruye. El hombre puede construir un espacio sustentable si atiende las leyes armónicas del diseño de un paisaje y sabe conjugar sabiamente lo urbano, lo rural y lo natural, creando parches curvilíneos con ensenadas y penínsulas que crean mayor diversidad de flora y fauna, con corredores fluviales que transportan energía y materia, y corredores artificiales y naturales diversificados; así como también mogotes o islotes que unen los parches (agrícolas, urbanos, mineros, etc.), por los cuales viaja la humedad, el calor, la temperatura, y los procesos vitales.

Clase 15 (9/8): Bordes urbanos (Jorge Morello).
En la primera clase se estudia la ecología o ciencia del paisaje a partir de la visión sintetizadora que permiten las imágenes aéreas. En esta clase vamos a ver los bordes urbanos. Tanto Canadá como Rusia todavía tienen abierta su frontera agropecuaria hacia las zonas más frías. Por el contrario, tanto EE.UU como Australia ya la han cancelado. América latina todavía la tiene abierta y es como el paradigma de expansión de frontera agropecuaria. Además de este tipo de frontera, hay otros dos: la frontera litoral y la fontera de la interfase ciudad-campo. Durante las últimas décadas del siglo XX, los países que han cancelado su frontera agropecuaria como EE.UU y Canadá empiezan a preocuparse porque tienen una frontera urbana abierta: el periurbano, zona a la cual ni los urbanistas ni los ecólogos le prestan atención. La administración norteamericana se da cuenta de que las ciudades se están expandiendo en suelos de elevada aptitud agrícola. Por esta razón, deciden planificar el crecimiento de las ciudades sobre suelos de baja aptitud agrícola. Además, el sistema de planificación cuenta con zonas buffers o amortiguadoras como las tierras federales. La noción de periurbano puede comprenderse a partir del efecto localizado que tienen los puestos de ganado en la llanura chaqueña. Vistos desde el aire, a su alrededor la tierra está yerma, luego viene un anillo con cierta vegetación xerófila y dura y de a poco se va llegando en un tercer anillo al bosque propiamente dicho. Este peladar peridoméstico que se visualiza tan bien en los puestos de ganado también se da mutatis mutandi en las ciudades o centros urbanos. A partir de un espacio social amanzanado hay una zona de trnasición que no es campo propiamente dicho sino lotes vacantes, basurales, cavas, criaderos, ladrilleras, etc. Esta zona se caracteriza por tener una variedad de usos, por el contraste entre usos contiguos (por ejemplo, en Dock Sud se cultivan verduras en las quintas y al mismo tiempo en el espacio contiguo se deposita la bausra legal del CEAMSE), se caracteriza también por estar en cambio muy rápido, por tener tierra baldía, un fuerte contraste entre estructuras contiguas, uso habitacional disperso, por la cancelación del uso agroganadero y por la variedad de uso agrícola. En esta zona se observa el fuerte metabolismo de la ciudad y sus desechos. El periurbano tiene un estrés o tensión que le es propio debido a la pérdida de capacidad para ofrecer un servicio que la naturaleza le presta al hombre, por erosión del suelo, por disminución de la materia orgánica, por desaparición de las especies clave, como la abeja que es polinizadora, por invasiones de especies oportunistas. Hay varios tipos de frontera. La rectilínea es propia de los countries, con desplazamientos longitudinales. La más sustentable ambientalmente es la dialéctica o de mutua penetración y con formas redondeadas. Por último, esta zona tiene los riesgos químicos más altos, más que el aglomerado urbano y el campo a los cuales separa y de dónde provienen los metabolismos que van a incidir en su propia bioquímica.

Clase 16 (12/7): Pobreza, exclusión social y ambiente (Ernesto Pastrana).
La pobreza es una medición, es algo que se trata de medir para diagnosticar cómo está una sociedad. Está en relación con los procesos de exclusión-inclusión. Hay modelos que permiten la intervención y generar hábitats más humanos. Son programas de mejoramiento urbano. Hasta el siglo XIX, los pobres y menesterosos eran los que estaban incapacitados para trabajar. Ya en el siglo XX, el pobre es el que no logra satisfacer sus necesidades básicas, no alcanza al mínimo promedio necesario para hacerlo, medido en términos de calorías, en el caso de la dieta alimentaria o medido en términos monetarios según el ingreso. La pobreza es relativa a la sociedad en que se vive, al entorno socioeconómico. Esta medición no fue relevante hasta los ´70s y ´80s. Durante los ´60s, con el desarrollismo vigente y los intentos de superación del subdesarrollo, existe la convicción de que la pobreza se resuelve y estaba además integrada en planes de salud y vivienda en un país que crecía e integraba mediante el ascenso intergeneracional. Esta movilidad social se corta en los ´80s. Además hay una crisis estructural del estado benefactor. Decae el producto bruto interno, decae el ingreso familiar y decae el gasto público. El primer mapa de pobreza se conoce en diciembre del ´83. Se miden las necesidades básicas insatisfechas. ¿A qué hacen referencia estas necesidades? La unidad de análisis es el hogar. En el ´83 se toman cinco indicadores. Tres referidos a la vivienda, uno a educación y otro a subsistencia. Esto es disitnto de la línea de pobreza, cuya medida es proporcional al ingreso. Los cinco indicadores son hacinamiento crítico (más de tres personas por cuarto), vivienda inconveniente (inquilinato-casilla-local-conventillo), condiciones sanitarias (retrete-descarga de agua), asistencia escolar (menor sin escolaridad primaria) y capacidad de subsistencia (más de cuatro personas que no trabajan respecto a una que trabaja). Queda claro que el índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) es distinto de la línea de pobreza (ingreso). Hay otro indicador que es la línea de indigencia: nivel de ingreso que permite satisfacer sólo la necesidad alimenticia. Hay un método integrado en matríz de línea de pobreza y necesidades básicas insatisfechas que permite conocer mejor la situación y regionalizar todo el país. Hogar es la unidad de análisis, consiste en un grupo de personas que viven bajo el mismo techo y tienen un régimen común de gastos y comida. Todo esto es importante por los préstamos internacionales de ayuda. Por ejemplo, al BID le interesa saber cómo bajó el NBI por la aplicación de un programa financiado.Hay población que se considera pauperizada. Sin estar por debajo de la línea de pobreza, ha disminuído notablemente su ingreso. Los nuevos pobres "no se ven", quizás se visualiza el deterioro de la vivienda y del barrio, tienen todavía capital social y cultural. Los pobres estructurales ya tienen desarrollada estrategias de supervivencia.

Clase 17 (26/7): Pobreza, hábitat y ambiente (Ernesto Pastrana).
La clase pasada vimos la diferencia entre necesidades básicas insatisfechas y línea de pobreza. Desde los ´80s y de un modo más marcado durante los ´90s, se habla de exclusión social, ya no sólo de marginalidad. Esto se debe a la crisis del estado de bienestar y a la crisis de la asalarización. Esto se da también en los países desarrollados. La gran cuestión de hoy es ¿cómo no caer en la exclusión social? Esto lleva a la cuestión social más compleja de la vulnerabilidad, las características culturales, sociales y económicas de una población o grupo social. También tiene que ver con el trabajo y la cuestión laboral. Los programas de asistencia social tienen que ser optimizados. Hay 63 nacionales. Para ello es necesario conocer a la población y establecer pautas de asistencia. En una pirámide se establecen los excluídos. los vulnerables y los incluídos. Se combinan cuatro medidas. El índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI), la línea de pobreza (ingreso), la línea de indigencia (ingreso para alimentarse y nada más) y el nivel de ingreso (estilo de vida). La pobreza y el ambiente están conectados por el hábitat. ¿Qué tipo de vivienda es? En general, hay consenso de que los pobres son las mayores víctimas de la pobreza y que en esta stuación sobrexplotan los recursos. No hay políticas que integren la pobreza y el medio ambiente. La única excepción es la construcción de represas. Las represas integran programas ambientales y sociales. Por ejemplo, Salto Grande. El hábitat en cuanto construcción de viviendas ofrece una aproximación al vínculo. Hay una cuestión ética, estética y tecnológica de por medio. Lo básico es el saneamiento y la provisión de agua. La UNESCO ha sido líder en esto, frente al Banco Mundial, más conservador y muy neutral en sus informes. Pobreza dice relaciones sociales, uso de recursos y distribución de la riqueza. dice tecnología, ingresos, rol del estado, modelo de consumo y patrón de producción imperante. La apreciación malthusiana sigue vigente, a pesar de correcciones al modelo. Los hábitats de Buenos Aires referidos a la pobreza son el inquilinato, el conventillo, el hotel-pensión -que surge en 1958-. Estos no favorecen la organización de la gente porque están de paso y muy diseminados. En los hoteles viven los nuevos pobres. Las villas miseria son enclaves urbanos de la pobreza, constituída por la toma espontánea de tierras y la agregación de familias. Los asentamientos son planificados. Es una toma colectiva en zonas no aptas pero con el fin de ser propietarios. Hay un programa Arraigo que tiende a estabilizar esta pertenencia.

Clase 18: Luis Yanés (Primera clase).
Parecería que ahora hay una megadisciplina, la de los "impactólogos". No es así. En el análisis de impacto ambiental es necesaria la interdisciplinariedad. Esto es, usar herramientas distintas para las distintas mediciones que hay que hacer. El subsistema físico está en cierto estado de equlibrio con relación al social. Este equilibrio, más postulado que real, recibe un impacto y la relación sociedad-naturaleza se moviliza. el hombre necesita construir redes de transporte y operarlas por su necesidad de moverse de un lado a otro. Esto acarrea una transformación fuerte del medio. Las rutas, vías férreas y puertos pueden seguir estando en el mismo lugar pero ha ido cambiando el entorno. Se necesita planificar y armonizar la relación entre el mercado y el estado. lo ambiental tiene una dimensión técnica y otra ideológica. Por ejemplo, ¿qué relación hay entre reforma agraria y erosión hídrica?. Técnicamente es importante incorporar planes de mitigación ya desde la gestación misma del proyecto, desde su diseño, construcción y operación, haciéndose cargo de las externalidades. La tesis marginalista de "el que contamina, paga" no facilita la gestión ambiental. Menos ahora donde el estado está tan disminuído que apenas puede intervenir para resolver las contradicciones de los actores en competencia. La infraestructura de transporte es muy costosa y no sirve para otra cosa. La mitigación es más costosa que la previsión. El transporte es un negocio en sí mismo. Hay una extracción de la renta de circulación. También está ligado al consumo de energía. Todavía más que la industria. El petróleo es un recurso natural no renovable y el horizonte de las reservas se mantiene porque la nueva fuente de energía más importante es el ahorro de energía. La reforma del estado es un proceso que ha afectado severamente al transporte. El estado llegaba con infraestructura hasta lugares sin tasa de retorno por razones geopolíticas y de desarrollo regional. Se privatizaron los tramos rentables de los procesos productivos. Esto fue creando condiciones de accesibilidad-inaccesibilidad muy diferenciada. Con la privatización el transporte pasó de ser un servicio público a ser un negocio. El transporte es un impactador muy fuerte. Para conocerlo hay matrices de impacto y modelos matemáticos y multicriterio. Todo esfuerzo que se haga en la identificación de los impactos es tiempo y dinero ahorrados. Hay modelos híbridos donde lo que se puede medir se mide y lo que se aprecia cualitativamente también se expresa. Hay listas de chequeo para controlar los impactos. Este chequeo es necesario hacerlo al interior del proyecto mismo, considerando la situación del entorno sin proyecto y con proyecto, incorporando la racionalidad ecológica a la económica (Sejenóvich propone lo contrario).

Clase 19: Luis Yanés (Segunda clase).
La primera clase acentuamos el impacto del transporte en el ambiente. En esta vamos a verlo del modo contrario. O sea, cómo impacta el medio ambiente en el transporte. Por ejemplo, el dragado de las vías de navegación se debe al impacto de la ceunca en la misma. La hidrovía Paraná-Río de la Plata encarece los costos por el dragado constante que hay que hacerle. Buenos aires es un puerto caro, que tiene un hinterland importantísimo. Vimos que el estudio de impacto debe estar en el orígen mismo. Comprender un proyecto y su significación consiste en esto. Además, hay que saber que ya hay impacto antes del proyecto, aunque la obra no se haga. Por ejemplo, el Puente a Colonia generó un negocio especulativo de la tierra. los precios de las propiedades en Punta Lara se dispararon. Esto incrementa los costos de expropiación. El ambiente debe ser incorporado desde la misma formulación del proyecto. Ahora bien, ¿cómo impacta el ambiente en una red de transporte? Tomemos por caso la cuenca de un río en el noroeste argentino. ¿Por qué es tan elevado el costo de construcción y reconstrucción de puentes férreos? La obra no dura. El problema puede ser in situ, acondicionarla mejor o ver qué está pasando en toda la cuenca. Si observo toda la cuenca, aprecio la totalidad del sistema naturaleza-sociedad. Esto significa pasar de la escla uno en uno a uno en 50.000 o más según sea el caso. Un puente del ferrocarril en el noroeste no dura porque hay un fuerte detrioro de la cubierta vegetal. Cada vez que llueve hay aluviones que arrastran al puente. El ciclo hidrológico está altamente modificado. Este deterioro comienza con el sobrepastoreo de las cabras, animal propio de poblaciones de bajos ingresos. En esta cuenca hay modos de producción precapitalistas englobados por modos capitalistas. Hacen falta medidas blandas y duras. Por ejemplo, en la cuenca del río Guasamayo en Jujuy, que pasa por Tilcara, y que desemboca en el río Grande que corre por la Quebrada de Humahuaca, hay una situación de mal uso de los agroecosistemas y ecosistemas, lo cual tiene relación con la forma de tenecia de la tierra y las dimensiones de las unidades productivas. Así vemos cómo se pasa de una cuestión aparentemente natural -el hecho del aluvión- a una cuestión social -tenencia de la tierra-.

Clase 20: Guillermo Gallo Mendoza y Héctor Sejenovich.
La relación naturaleza-sociedad es significativa porque expresa la calidad de vida. Desde Estocolmo 1972 y Río 1992 se fue profundizando esta significación, que fue pasando de ser teórico-práctica a crítica-práctica, porque sólo la crítica no basta, sino que también son necesarios los medios para proponer soluciones y generar nuevos instrumentos. Así como para conocer la salud de una persona es necesario el diagnóstico por medio de variables e indicadores, lo mismo en la relación naturaleza-sociedad. Sin un concepto de salud no se puede diagnosticar. Hay que establecer la salud del sistema ambiental. La sociedad transforma la naturaleza generando unidad y diversidad en el proceso de producción-degradación porque el hombre es selectivo: aprovecha y desaprovecha al mismo tiempo, usando parcialmente los recursos. Esto es contrario al desarrollo sustentable y se dá de un modo muy marcado por la división internacional del trabajo del mercado mundial. Sólo se estimulan los procesos con ventajas comparativas en una racionalidad sólo productiva sin considerar la reproducción de la naturaleza. De aquí surge la pérdida de biodiversidad. Es necesario abordar la relación de un modo integral, considerando tanto la oferta ecosistémica integral de la naturaleza, los agroecosistemas que dependen de la naturaleza y del sistema de subsidios y el tecnosistema que incorpora infraestructura y elementos naturales altamente modificados. Así se puede hablar del metabolismo de una ciudad. Hay que partir de la racionalidad ecológica y apuntar a la calidad de vida en vez de la racionalidad productivista que apunta a la maximización de la ganancia y lleva al deterioro natural y humano al mismo tiempo. El centro es la calidad de vida de la población, un concepto más abarcativo que el de satisfacción de necesidades del ecodesarrollo del ´80. Hay movimientos sociales y teóricos que motorizan esta búsqueda y políticas de estado que tratan de atender estas demandas, armonizando la calidad de vida con el reordenamiento de los procesos productivos. De la aceptación de formas alternativas de usar la naturaleza y la sociedad surge el desarrollo sustentable, cuya meta apunta también a la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras. Cuando esto es así, el sistema está sano. Esto incluye una activa participación de la sociedad. El diagnóstico puede ser expedidtivo, usando fuentes secundarias; o profundo, usando también fuentes primarias. La calidad de vida no es lo mismo que la satisfacción de necesidades. Una persona puede tener casa, comida y vestimenta y estar en una cárcel. El hombre no es una sumatoria de necesidades. Se apunta más bien a que la gente en sus relaciones intersubjetivas y ambientales desarrollen sus potencialidades, apropiándose de su posiblidad de construir el futuro de acuerdo a valores elegidos. Lo contrario es alienarse. La dimensión ambiental no es obvia, necesita de otros tiempos distintos de los productivos. El daño ambiental se puede apreciar en base a este amplio concepto de salud ambiental.